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viernes, 2 de julio de 2010

Empezando otra vez.


Perdí la contraseña del otro blog, y es casi una bendición, porque se me haría difícil seguir escribiendo en un lugar en el que no estaba yo, en el que estaba otra que me comía por dentro y por fuera, aunque no literalmente.
No me he molestado demasiado en recuperar el otro, y dudo que lo haga, porque aunque me guste mi manera de escribir de hace un año, era demasiado autodestructiva y deprimente, ¿o no?

Sin embargo, el título de la entrada no tiene que ver con el cambio de blog (el cual pasará seguramente bastante desapercibido), si no con algo bastante más general.
En el último año me ha pasado de todo, creo que absolutamente de todo, tanto cosas muy buenas como otras que es mejor olvidar, pero a día de hoy puedo decir que ya no echo la vista atrás y que he empezado de nuevo, y esta vez de verdad.
¿De qué me sirve hacerlo? "Puede que de poco, puede que te equivoques de nuevo", podrán pensar los que me conocen, sobre todo después de los últimos meses... Pero no. Esta vez estoy tan segura de que no me equivoco que me apetece escribirlo, aunque hace tiempo que no lo hago en serio.
Hay cosas que tengo que mejorar, y lo sé; ciertos comportamientos que siguen siendo autodestructivos, la manera en que mis ojos verdes ven algunas cosas (esa manera equivocada que decís o que os gusta decir) y un sin fin de cosas que no nombraré. Pero he mejorado tanto, y lo siento, lo noto, sé que algo ha cambiado. Quizás no he madurado y es probable que haya ido hacia atrás, pero ¿y qué? Estoy bien, bien de verdad, y hacía demasiado tiempo que no estaba así.

He metido la pata tantas veces que ya no quiero ni hacer un resumen, ni contarlas, ni pensar en ello, pero no, ahora no la estoy metiendo.
Puede que me esté volviendo algo dependiente, pero no me importa mucho, pues por primera vez en mucho, mucho tiempo, me siento segura (fuera bromita de Casillas, es en serio), y aunque no sea segura de mí misma, si no porque alguien me hace sentir así, es un paso. Puede que ahora sea una cursi, pero me alegro de serlo y de decir las cosas que digo a quien se las digo, porque son como las siento, y siempre me han dicho eso de "expresa lo que sientes, deja de callártelo", así que, ¿por qué no?

Pero si he dado un paso importante en estos meses (casi un año) ha sido el "pasar". Sí, dejar que las cosas sigan su curso, que resbalen por mi cuerpo como si fueran el agua de la ducha; esas cosas que están hechas para hacerte daño, esas son las que dejo correr.
Y tú, tú ya no puedes hacerme daño, porque estuve equivocada demasiado tiempo, equivocada contigo... Y no, ¿sabes? Todo lo público que sea esto, no me importa, jamás te quise, porque tampoco sabía hacerlo, y ahora que sé, tampoco me daría la oportunidad de intentar hacerlo contigo, porque le tengo a él y, aunque de nuevo suene cursi, no necesito más (sin malinterpretaciones, siempre necesitaré que mis gilis estéis ahí :3). Ojalá lo leas y te jodas (perdón por la palabra) al saber que hay vida después de ti, otra mucho mejor, y no, no soy la única a la que no le importa si te pisa un camión en la cabeza. Es lo último que te dedicaré en mi vida, porque estás fuera de ella. ¿Veis? Un blog distinto ;)

En poco más de una semana o dos mi vida ha cambiado del todo, tal y como tenía que cambiar, y no podría estar más feliz.
No sé dónde has estado toda mi vida, y no me importa, solo sé que estás aquí y que, además de que ahora se van a chapar muchas bocas, te quiero.

A los demás, a los imbéciles de siempre que estáis hasta en la sopa porque os cocino todos los días, os quiero, ya lo sabéis.

Estoy viva otra vez.

1 comentario:

  1. Me alegra ver a la Lika de siempre otra vez.
    Por cierto,bienvenida de nuevo :)

    muack!

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