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lunes, 25 de octubre de 2010

Tan típico que me toca las narices.

"No hace falta que te peguen para que te sientas como una mierda."
¿Cuántas veces habremos escuchado eso? Empieza a ser demasiado típico, tanto que me toca las narices.

Teóricamente, los alumnos van a un colegio/instituto para aprender y hacerse un futuro; a veces, hacen amigos, pero su duración no es lo importante ahora.
Desgraciadamente, no todo alumno tiene la misma capacidad de relacionarse fácilmente como otros, y dependiendo de la personalidad de sus compañeros, esto puede resultar un problema.
Resultará un problema cuando la personalidad de uno, y solo uno de sus compañeros, no esté bien formada: basta con que vea una mala actitud en casa para imitarla, con que tenga una mala situación personal o con que su único afán en la vida sea sentirse superior a los demás.

Estoy hablando del bullyng, que se presenta de diferentes formas, pero que siempre es destructivo para el desafortunado que lo sufre.
Podemos encontrarnos ante el bullyng físico, cuando un grupo de sinvergüenzas se dedican a maltratar físicamente a un compañero, independientemente de lo que este haya hecho antes (es decir, dejando a un lado excusas como: se lo ha merecido porque me ha insultado, etc).
Este es el más conocido, ya que llega a causar muertes, daños irreversibles (y simplemente me estoy refiriendo a la salud física)...
Afortunadamente, si estos casos se detectan con rapidez y el centro decide actuar tal y como debe, si los daños físicos no han sido importantes, el alumno podría continuar con su vida normalmente, ¿no?
La realidad es que no, porque, en muchos casos, después de este tipo de maltrato o bullyng y durante él, la persona puede y suele sufrir daños psicológicos que son muy complicados de revertir, debiedo a que normalmente el bullyng físico va acompañado del bullyng psicológico.
Sin entrar en detalles, los compañeros maltratan psicológicamente a la persona afectada, creando en ella miedos, inseguridades, traumas y distintos daños mentales que pueden llevar al suicidio, la autolesión...

Simplemente me parece vergonzoso que un grupo normalmente reducido de jóvenes, por el mero hecho de intentar "divertirse", hagan pasar un verdadero calvario a otro.
Según lo veo, cuando alguien hace algo mal, se le castiga si se tiene la autoridad para ello, y si no, las cosas deben dejarse como están.
Esto no es fácil, y a veces se recurre a las peleas, pero tal y como lo pienso yo, si los problemas son entre dos personas, nadie más debe hacerse partícipe en la disputa, porque entonces la situación de conflicto empeora, y puede llegarse a dar el bullyng.
Si, por el contrario, la persona afectada no ha tenido ningún problema personal con el maltratador, opino que éste último debería ser aislado hasta estar preparado para poder vivir en sociedad sin afectar a la vida de los demás de forma negativa.

Día a día me encuentro casos de bullyng (normalmente psicológico), y he de reconocer que yo misma he sido víctima, y cada día me parecen más vergonzosos y penosos.
Si alguien carece de vida social o de posibles maneras de divertirse, he de recomendarle cursos de las diferentes casas de la juventud en diferentes lugares, e incluso podría recomendarle libros, películas, páginas de internet etc Todo sea con tal de que deje tranquila a la gente que no le ha llamado a aparecer en su vida de esa forma tan desastrosa, porque entonces, quien necesitaría atención psicológica personalizada, sería él o ella, porque hay que tener una cabeza muy mal asentada para disfrutar con el sufrimiento ajeno de esa forma.